
El grupo electrógeno es un sistema autónomo de generación de energía compuesto por un motor de combustión interna acoplado a un alternador. Su correcta especificación es crítica para garantizar estabilidad eléctrica, protección de cargas sensibles y continuidad operativa en obras, industrias y eventos.
Los grupos electrógenos se especifican normalmente en kVA (kilovoltio-amperio), que representa la potencia aparente. Sin embargo, la potencia activa disponible en kW depende del factor de potencia (FP).
Fórmula básica:
kW = kVA × FP
Ejemplo: Un generador de 100 kVA con FP 0,8 entrega 80 kW de potencia activa.
La elección incorrecta del régimen reduce la vida útil y puede anular garantías.
Los motores eléctricos exigen corriente de arranque de 3 a 7 veces la corriente nominal. El generador debe soportar ese pico sin caída excesiva de tensión.
Un dimensionamiento inadecuado puede causar:
Para cargas sensibles (TI, equipos médicos) se recomiendan generadores con baja distorsión armónica (THD < 5%).
El consumo específico varía según la carga aplicada. Los motores diésel presentan mayor eficiencia energética y durabilidad en aplicaciones intensivas.
Operar por debajo del 30% de la carga nominal durante períodos prolongados puede causar carbonización (wet stacking).
El grupo electrógeno debe dimensionarse con base en la carga real instalada, el perfil de operación y las características de las cargas. El sobredimensionamiento eleva el costo de capital; el subdimensionamiento compromete la estabilidad y la vida útil. La especificación debe ser técnica, basada en ingeniería eléctrica y análisis de demanda.