
El grupo electrógeno es un sistema autónomo de generación de energía compuesto por un motor de combustión interna acoplado a un alternador. Su correcta especificación es crítica para garantizar estabilidad eléctrica, protección de cargas sensibles y continuidad operativa en obras, industrias y eventos.
1. Potencia Nominal: kVA x kW
Los grupos electrógenos se especifican normalmente en kVA (kilovoltio-amperio), que representa la potencia aparente. Sin embargo, la potencia activa disponible en kW depende del factor de potencia (FP).
Fórmula básica:
kW = kVA × FP
Ejemplo: Un generador de 100 kVA con FP 0,8 entrega 80 kW de potencia activa.
2. Regímenes de Operación
- Standby: operación de emergencia por tiempo limitado.
- Prime: operación continua con variación de carga.
- Continuo: carga constante por largos períodos.
La elección incorrecta del régimen reduce la vida útil y puede anular garantías.
3. Arranque de Cargas Inductivas
Los motores eléctricos exigen corriente de arranque de 3 a 7 veces la corriente nominal. El generador debe soportar ese pico sin caída excesiva de tensión.
Un dimensionamiento inadecuado puede causar:
- Subtensión;
- Desconexión de protecciones;
- Oscilación de frecuencia;
- Recalentamiento del alternador.
4. Sistema de Regulación
- AVR (Regulador Automático de Voltaje): control de tensión.
- Gobernador electrónico: control de frecuencia (Hz).
- Cuadro de transferencia automática (ATS): conmutación red-generador.
Para cargas sensibles (TI, equipos médicos) se recomiendan generadores con baja distorsión armónica (THD < 5%).
5. Consumo y Eficiencia
El consumo específico varía según la carga aplicada. Los motores diésel presentan mayor eficiencia energética y durabilidad en aplicaciones intensivas.
Operar por debajo del 30% de la carga nominal durante períodos prolongados puede causar carbonización (wet stacking).
6. Criterios de Instalación
- Puesta a tierra adecuada;
- Ventilación y disipación térmica;
- Control de ruido (cabina acústica);
- Base antivibración.
Conclusión Técnica
El grupo electrógeno debe dimensionarse con base en la carga real instalada, el perfil de operación y las características de las cargas. El sobredimensionamiento eleva el costo de capital; el subdimensionamiento compromete la estabilidad y la vida útil. La especificación debe ser técnica, basada en ingeniería eléctrica y análisis de demanda.



